Los actores de teatro tienen que cuidar mucho su voz, sobre todo cuando trabajan en un teatro grande y amplio, porque aunque haya micrófonos deben proyectar mucho la voz.

¿Sabéis que hacen los actores y actrices de teatro cada vez que van al back stage? ¿Ese lugar detrás del escenario donde el público no los ve?  Beben agua. No es bueno estar hora y media o dos horas hablando sin parar.

Imagina que vas al Teatro Real, la obra es estupendo y la actriz principal increíble. Tú y cientos de personas más tenéis los ojos puestos en ella. Ella está en el momento álgido, en el más hermoso, va a desvelar el final de la historia y, de repente, se queda ronca.

Y pensar que tal disgusto se pudiese haber evitado si ella hubiera cuidado su voz. (Hay que proyectar, apoyar con el diafragma, no gritar, beber mucha agua, ...)


En teatro, los gestos son mucho más grandes que en el cine. Si estamos sentados en las últimas filas y el actor hace gestos pequeñitos no nos vamos a enterar de nada.

El otro día fui a ver una obra de teatro que se llama “El Pisito”, y me tocó sentarme en la última fila. Menos mal que los actores hicieron grandes gestos y pude verlo todo de maravilla.

Con palabras es difícil demostrar la diferencia que provoca el hecho de emplear bien/mal los gestos. Voy a intentarlo. Imaginemos: Una sorpresa. El actor "A" expresa sorpresa sólo levantando las cejas. El actor "B" inclina el cuerpo hacia atrás levanta los brazos y coloca las manos más arriba que los codos; y además, emplea el gesto facial, levanta las cejas.  La expresión de sorpresa del actor "A" será mucho más apreciada por todos los asistentes de la sala que la del actor "B".


Los actores y actrices de teatro, no sólo trabajan para el público, sino que se nutren de su público. Cada actuación es distinta, cada público ofrece unas energías distintas. En teatro, siempre se agradece el respeto, el silencio y la participación.